Hace 5 años, tal día como hoy, mientras celebrábamos el día del padre, a 4324 Km de Madrid, comenzaba la invasión de Irak por parte de EEUU, con el apollo del Primer Ministro británico, Tony Blair y del Presidente del Gobierno español, Jose María Aznar. Ese triste 19 de marzo, estos 3 individuos ponían de rodillas la legalidad internacional, la voluntad popular y la estabilidad mundial.
3 días antes, estos siniestros asesinos decidieron la fecha y la hora de sus miserables ataques en la que sería tristemente conocida Cumbre de las Azores. Estos tiranos insistían en que el régimen de Sadam poseía armas de destrucción masiva. Quizá no saben que tales armas solo pueden ser producidas por paises con una tecnología y un presupuesto fuera del alacance de la inmensa mayoría de los paises del mundo. Pero insistieron en mentir, sabían que mentían a sus propios pueblos, a la gente a la que representaban, y ni siquiera tuvieron la mínima vergüenza de por lo menos callarse.
Las consecuencias de esos actos se pueden resumir en una guerra en la que murieron cientos de miles de iraquíes, la mayoría de ellos civiles inocentes. Pero la pesadilla aún no ha terminado: cada día, mueren decenas de personas en Irak a causa del terrorismo islamista que la invasión despertó. No llegó la democracia a Irak, llegó el caos, la muerte, la miseria, el hambre, el terror y la ruina. Este es el legado que la guerra dejó y sigue dejando en Irak.
Pero antes de que todo comenzara, cuando se estaba maquinando allá en los ranchos de Texas, paises de todo el mundo se lanzaban a las calles a gritar "No a la guerra". Y si algún país destacó en ese grito fue España, con el Partido Socialista y su líder, el entonces jefe de la oposición, Jose Luis Rodríguez Zapatero, a la cabeza. Millones de ciudadanos salimos a las calles a exigir a Aznar que no suscribiera esa potencial invasión. 2 millones en Madrid, 2 millones en Barcelona, y así hasta 13 millones de personas en todo el Estado Español.
Fue inutil, Aznar no escuchó al pueblo, y las consecuencias llegaron casi un año despues, el 11 de marzo de 2004, cuando las bombas de Irak nos estallaron en Madrid. 192 personas fueron asesinadas en unos brutales atentados que nada ni nadie puede justificar. Y es verdad que hay culpables, los terroristas que lo están pagando gracias al estado de derecho que se negó a Irak, pero es que también hay responsables, con nombres y apellidos: Jose María Aznar. El que se creyó por unos días un gran líder mundial, no sabía que todos le veíamos como un patético hombrecillo a los pies de su señor, un bastardo miserable que con tal de salir en los periódicos de Occidente fue capaz de vender la dignidad de su país, un hijo de puta cómplice de genocidio contra la humanidad. Y no recurro al insulto gratuíto ni a la ofensa personal, es que es una persona que por su capricho es responsable de mucho dolor, son muchos los niños muertos en Irak, muchos los niños que han perdido a su madre, es mucho el daño que esta gente ha provocado... de verdad, me reservo el derecho de calificarles es los términos anteriores, por muy malsonantes que resulten. Es la primera y la última vez que en este espacio recurriré a estas expresiones, pero en este comentario, de verdad, tenía que decir lo que de verdad siento.
El 6 de julio de 2005 le tocó a Londres pagar por el cinismo de su Primer Ministro. 53 personas fueron asesinadas en atentados similares a los de Madrid; mismas víctimas, mismos culpables y mismos responsables.
De este trío de las Azores, Aznar fue el primero en caer. El y sobretodo su partido, el Partido Popular fueron barridos en las urnas: votos frente a mentiras. El segundo fue Blair, que pese a ganar las siguientes elecciones presentó la dimisión a mitad de legislatura, seguramente por presión de sus propio partido. Y solo faltan unos meses para que caiga el último lado del triángulo, el más importante, el mayor asesino del siglo XXI, George W. Bush.
Y ahora, que ya no hay vuelta atrás para deshacer el mal hecho por estos hijos de puta, que ya no van a volver los civiles asesinados por los bombardeos en Bagdad, ni los trabajadores asesinados en los trenes de Madrid, solo queda una cosa por hacer: Bush debe ser juzgado por genocidio y crímenes contra la humanidad, y Blair y Aznar deben ser juzgados por complices de esos mismos actos. El Tribunal de la Haya debería estar esperándoles.
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2 comentarios:
Esta verdaderamente chulo. A lo mejor me creo yo uno, ya vere.
Por cierto, no me deja hacer comentarios asi que te dejo aqui el mio.
Nos vemos compañero.
"Vergonzoso el ansia de protagonismo que tuvo el enano insufrible. Despreciable como vendió a España el "democrata" Ansar al amigo americano (Su amigo americano, Bush, que no el pueblo estadounidense). Por este servicio a la nación, el gran patriota (de hojalata como su delfin) ha conseguido amplios beneficios en el pais aliado, mientras que los españoles solo recibimos muerte como premio.
Tan altos han sido los beneficios que incluso se puede permitir libelarse e ir diciendo verdaderas barbaridades y denigrar al gobierno de España y a los españoles, sin importarle, no ya la estabilidad del estado, si no lo que seguramente era lo mas importante para este sujeto, su partido.
Seguramente hara oidos sordos a las sombras de los muertos que por su egocentrismo ha provocado, ya que de tanto creerse que era España (Recordemos si no, sus comentarios en el 2004)los terroristas, que muy listos no son, ya que si leyesen mas de un libro (Como todo buen fanatico,el unico que leen y que tiene la verdad absoluta) aprenderian que una vida humana no hay ideal ni paraiso que pueda pagarlo. Creyeron esta verdad, y nos hicieron pagar, al igual que al pueblo ingles, por los errores de sus gobernantes.
Pero Kike, todos sabemos que no seran juzgados, ya que solo los genocidas enemigos del Imperio son los únicos que, al parecer, deben de pagar por sus crimenes."
DIEGO BENÍTEZ
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