La violencia machista no es un problema familiar ni particular. Cada vez que una mujer muere a manos de su pareja es una catástrofe social, es un nuevo golpe del terrorismo machista que mata en España 20 veces más que el terrorismo de ETA.
Y es un problema que para erradicar debemos participar toda la sociedad.
De ninguna manera podemos aceptar un maltrato físico a una mujer. Pero hasta llegar al meltrato físico o incluso al asesinato hay antes un proceso y es ahí donde la sociedad debe denunciar.
No debemos callarnos frente a un grito de un hombre a su mujer, no debemos tolerar un desprecio de un hombre a su pareja, no debemos permitir un golpe encima de la mesa y no podemos aceptar un trato despectivo o vejatorio. Todo esto es lo que en cuestión de meses germina y se convierte en un puñetazo o una cuchillada.
La sociedad debe estar alerta y no permitir el más mínimo ápice de machismo, aislar y despreciar a cualquier persona que justifique activa o pasivamente cualquier comportamiento machista o misógino.
Y sobre todo, hacer ver a los coberdes machistas que no vamos a pasar por alto su asqueroso comportamiento, y que no solo lo van a pagar con el aislamiento y con el desprecio, sino que también lo van a pagar con la carcel.
Porque cualquier acto, comportamiento o palabre que implique amenaza o coacción a una mujuer debe ser procesado como delito penal y ser inmediatamente castigado.
Ministra Aido, la sociedad que no acepta la desigualdad ni la violencia estará con el Ministerio de Igualdad para terminar con esta lacra del terrorismo, este terrorismo que es el que de verdad mata.
martes, 25 de noviembre de 2008
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